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jueves, 25 de mayo de 2017

MADRID. LA NOVILLADA DE EL MONTECILLO EN EL OBJETIVO DE ANDREW MOORE


JESÚS ENRIQUE COLOMBO


FERIA DE SAN ISIDRO 2017
MONUMENTAL DE LAS VENTAS. 
Lunes, 22 de mayo de 2017. Duodécimo festejo. Tres cuartos de entrada. Novillos del Montecillo, de juego variado, con casta, muy bueno el 4º.

JESÚS ENRIQUE COLOMBO, de grana y oro. Pinchazo y estocada (saludos). En el cuarto, estocada. Aviso (petición y vuelta al ruedo con bronca al presidente).

PABLO AGUADO, de verde y oro. Pinchazo bajo y estocada. Aviso (palmas). En el quinto, estocada (saludos). 

RAFAEL SERNA, de rosa y oro. Estocada tendida(silencio). En el sexto, estocada defectuosa y descabellos (palmas de despedida).

-- FOTOGRAFÍAS DE ANDREW MOORE --













 PABLO AGUADO





 RAFAEL SERNA

Imágenes de JE Colombo en titulares de prensa española


Mostramos una captura de algunos medios españoles y còmo titularon la actuaciòn del venezolano Jesús Enrique Colombo

por: César Omaña
Director de venezuelataurina.com




**** NOTAS DE CULTORO.COM ****





*** NOTAS DE MUNDOTORO.COM ***



*** NOTA DE EL MUNDO.ES ****





*** NOTA DE APLAUSOS ****




*** NOTA DE BURLADERO ****



*** NOTA DE MARCA.ES****


martes, 9 de mayo de 2017






La crisis venezolana entierra "La Cruz de Hierro"

Orlando y Pedro Echenagucia, una llave de honestidad que guarda los secretos del Santa Coloma Foto: todotorosvenezuela.com

 





por: Jesús Ramírez "El Tato"


Me entero por escueta nota en whatsApp este lunes, enviada por un crítico taurino merideño y reenviada por otro, que la ganadería "La Cruz de Hierro" habría sacrificado 43 vacas en el matadero de San Juan de Lagunillas.

Es difícil pasar por alto la disputada primicia, cuando por encima de todo nos sentimos taurinos que además vivimos y disfrutamos los grandes momentos de gloria de esta ganadería que en la década de los 90´s, impuso caminos de honestidad con el toro bien presentado, íntegro, que avaló la categoría e importancia de los triunfos de "El Zotoluco", Alejandro Silveti, "Morenito de Maracay", Leonardo Benítez, Tomás Campuzano y Erick Cortéz, entre otros diestros.

En esa época brillante de la divisa naranja y verde que se impuso gracias al esfuerzo, vocación y afición de Orlando Echenagucia y su familia, tuvieron que soportar a las mal llamadas figuras foráneas que no querían sus toros porque tenían muchos kilos y defensas
intactas.

Hoy con el más incierto futuro de nuestras ganaderías bravas como solar común de una crisis general, y con un puñado de "defensores" que apenas caben en un wolsvagen, la noticia parece no tener trascendencia, porque ninguno de los integrantes de los grupos taurinos se manifestó de alguna manera.

Ya en el estrecho callejón de metal con el matarife en plena función, se lleva la carne de 110 vacas y 3 sementales de "La Cruz de Hierro", nos confirma Pedro Echenagucia. Se va en carne y sin gloria, la sangre de Santa Coloma afincada en predios merideños, precisamente, donde más se golpeó la divisa con exclusiones feriales, multas incomprensibles y decisiones controversiales.

Se esfuma la ilusión de unos honestos ganaderos que con trabajo arduo, llevaron la cría del toro bravo de tierras libertarias del llano, a la serranía merideña de Canaguá, contribuyendo allí con generosidad en la formación y desarrollo de muchos novilleros y matadores venezolanos.

Ni Orlando Echenagucia ni su hijo Pedro, que en los últimos años dirigió la ganadería, han perdido su afición taurina, ni su trayectoria ganadera, es la crisis la que obliga a cambiar el rumbo, precisamente por ahondar con firmeza el camino de la honestidad.

La crisis los obliga a no poder lidiar el toro que el público quiere y merece. Hay muchas bazas a mano para demostrar que se equivocan quienes lanzaron dardos envenenados a la ganadería, incluyendo comisiones taurinas con acentuados criterios excluyentes.
Hoy nos entristece que un hermoso animal, nacido para morir luchando en la arena, con la intención de regresar al campo a vivir como en rey de la cabaña, sea sacrificado de un solo mazazo, sin un aplausos, sin un grito de emoción.
No es fácil esbozar en breves líneas, las motivaciones ancestrales para que el acto litúrgico de la corrida, celebrada en la arena del altar redondo de las plazas, culmine con la muerte digna de la noble y brava fiera.

En las plazas de toros hay espiritualidad, emoción y arte, y menos sangre que en cualquier matadero. "La Cruz de Hierro" tomó antigüedad el 19 de enero de 1986 en la Monumental de Pueblo Nuevo en San Cristóbal.

Dios quiera y este no sea el inicio del duro camino de una grave extinción del toro de lidia en Venezuela. Dios quiera, aunque estamos conscientes que nos aguardan duros y difíciles tiempos en todos los niveles.

lunes, 8 de mayo de 2017

Feria de Tàriba 2017 merece la atenciòn de taurinos

Comisión Taurina taribense; Alexander Saavedra (izq) junto a César Omaña organziarán reunión esta semana. Foto: todotorosvenezuela

por: César Omaña
Director de venezuelataurina.com

La feria de La Consolaciòn de Tàriba 2017, ya cuenta con presidente del Comitè de Feria: César Chacón, un joven de esta tierra que se ha abocado a la cultura e impulso del teatro de Cultura que ya està activo en la ciudad sirviendo como recinto para las actividades de diversos grupos que hacen vida en La Perla del Torbes.

Desde ya los integrantes de la Comisiòn Taurina han iniciado las conversaciones para motivar las decisiones pertinentes para echar a andar la parte taurina: Festival, novillada o corrida de toros de esta ediciòn 2017.

El presidente de la CT: Alexander Saavedra se reuniò en un primer acercamiento para poner en el tapete el tema de la Fiesta en la venidera feria de la Consolaciòn y al menos se vislumbra un interès, bajo las condiciones fuertes de depresiòn econòmica que acosan la organizaciòn en general.

Por este motivo, se ha propuesto la reuni`n de los sectores taurinos interesados en ayudar en la organizaciòn de los festejos que se puedan proyectar y esta semana se espera convocar a una reunión de las ideas que puedan hacer factible dar alguna actividad de toros en el mes de agosto.

Quienes desde ya deseen meter el hombro en esta tarea nada nueva, pueden contactar a Alexander Saavedra o César Omaña, pues solo entre los taurinos es que podrá darse lo que se pueda este año 2017 en el marco ferial de agosto.

miércoles, 26 de abril de 2017



El diestro llevaba días hospitalizado tras una operación de corazón



Sebastián Palomo Martínez, Palomo Linares en los carteles taurinos (Linares, 1947), fue aprendiz de zapatero, matador de toros, figura de la década de los setenta, actor de cine, ganadero, afamado pintor y personaje de la crónica social.

MÁS INFORMACIÓN
Ha muerto dos días antes de su septuagésimo cumpleaños, cuando vivía una novedosa historia de amor con una jueza de Valdemoro tras una tormentosa separación de Marina Danko, exmodelo colombiana con la que estuvo casado 35 años y con quien tuvo tres hijos, Sebastián, que intenta seguir sus pasos en los ruedos, Miguel y Andrés. Tras mucho tiempo recluido en su finca El Palomar, cercana a Madrid, saltó a las páginas de la crónica del corazón a raíz de sus problemas matrimoniales que derivaron en trifulcas familiares que salpicaron con acritud las relaciones con sus descendientes. Se conoció, entonces, su faceta como pintor, su presencia se hizo frecuente en actos taurinos, y pronto se supo que el hueco sentimental de su maltrecho corazónhabía sido ocupado por Concha, la persona que le ha acompañado en los últimos tiempos.
Palomo Linares había sufrido tres infartos y varias anginas de pecho antes de que el pasado viernes fuera sometido a una operación quirúrgica para implantarle un doble baypass aortocoronario que no ha podido superar. Caminaba varias horas al día, jugaba al golf, pintaba y se reunía con sus amigos, pero no han sido razones suficientes para ganarle la partida a un corazón ajado.
Ha muerto un chaval de Linares, que nació en la posguerra en el seno de una familia humilde, encabezada por un padre que trabajaba en la mina. Era todavía un niño cuando aprendió las primeras lecciones de zapatero, pero el destino le tenía preparado otro guión. Fue matador de toros, figura polémica y heterodoxa de la década de los setenta, y se aupó a la cima de la popularidad cuando el 22 de mayo de 1972 cortó un rabo en la plaza de Las Ventas, un trofeo que no se concedía desde hacía 37 años, y que envolvió su figura en la grandeza por la meta alcanzada y la exigencia de quienes consideraron aquella concesión como una inaceptable herejía por la que siempre se le pidió cuentas. Ya entonces era conocido como un torero temperamental, valiente, escaso de calidad y con gran sentido del espectáculo.
Lo cierto es que Sebastián se presentó en la plaza de Vistalegre en la temporada de 1964 -acababa de cumplir los 17 años- para participar en La oportunidad, un ciclo de novilladas nocturnas abierto a todos los maletillas de España. Allí conoció a los organizadores, Pablo, Eduardo y José Luis Lozano, los hermanos Lozano en el mundillo taurino, que lo adoptaron como fenómeno en ciernes y lo lanzaron al estrellato -fue protagonista de varias películas, unas de ellas junto a Marisol- en una estrecha vinculación taurina y personal que ha permanecido en el tiempo.
De la mano de estos influyentes taurinos se convirtió en un novillero arrollador hasta que el 19 de mayo de 1966 tomó la alternativa en Valladolid, con Jaime Ostos como padrino y Juan García Mondeño como testigo.
Pronto debutó en Sevilla como matador de toros, pero razones de despacho nunca bien explicadas dilataron su presentación en Las Ventas.
De hecho, antes de acercarse vestido de luces al coso de la calle de Alcalá se alió con El Cordobés, y ambos protagonizaron uno de los pasajes más oscuros de la tauromaquia. Conocidos como Los guerrilleros, decidieron hacer frente a las grandes empresas, y juntos recorrieron España actuando en plazas de tercer nivel y portátiles. La experiencia aportó escaso beneficio a los dos toreros y ambos perdieron gran parte de su crédito ante los aficionados.
Esta descabellada iniciativa retrasó aún más su anuncio en Madrid, que no se produjo hasta el 19 de mayo de 1970, cuatro años después de su ascenso a la categoría superior, algo inusual entre los toreros. En el ruedo madrileño se encontró con Curro Romero, que lo apadrino en su confirmación de alternativa, y Juan José actuó como testigo.
No sabía entonces Palomo Linares que la plaza de la capital se convertiría en el eje de su vida profesional.
Corría el año 1972, triunfó en la feria de Sevilla y se anunció tres tardes en San Isidro: el 18, 22 y 24 de mayo. Y la noticia, el alboroto, el santo y seña de su vida se produjo el 22, acartelado junto a Andrés Vázquez y Curro Rivera, con toros de Atanasio Fernández.
Cigarrón se llamó el quinto de la tarde, y para entonces, la corrida discurría por cauces triunfales. Cuentan las crónicas de la época que el torero de Linares estuvo a la altura de un gran toro, y pronto desató la pasión en los tendidos. Mató de una gran estocada, y la euforia del público obligó al presidente a mostrar el tercer pañuelo que concedía el rabo.
La controversia que generó la decisión presidencial fue de tal calibre que le costó el puesto al comisario Pangua, que había ocupado el palco de la autoridad, y la polémica acompañó siempre al torero. Lo cierto es que hacía 37 años que no se concedía tal trofeo en Las Ventas y desde entonces no se ha vuelto a pasear ningún otro.
Se retiró en 1982; reapareció al año siguiente, y se fue y volvió en varias ocasiones, hasta que en 1995 firmó su adiós definitivo en Benidorm.
Se retiró del mundo en su finca madrileña, y se refugió en la pintura hasta que su separación matrimonial lo devolvió al escenario de la actualidad. En un reciente acto celebrado en Las Ventas sorprendió a todos con una declaración que parecía tener destinatario familiar: “Quien me hace una faena me la hace para toda la vida, porque no doy segundas oportunidades”. En cambio, la vida le dio varias a él.
En el año 1969, Eduardo Lozano y Paco Ruiz, apoderados del de Linares y Manuel Benítez El Cordobés respectivamente, llegan a un acuerdo por el cual los dos espadas torearían siempre juntos durante la temporada, manteniendo así la independencia ante los empresarios, algo que fue conocido como la campaña de "Los guerrilleros". Suman así hasta 65 corridas de toros, que en su mayor parte dejaban bastante que desear, sobre todo por el ganado lidiado y la categoría de las plazas.
La confirmación de alternativa en Madrid no llegará hasta el 19 de mayo de 1970, de manos de Curro Romero y en presencia de Juan José García, lidiando cinco toros de Antonio Pérez Angoso y uno de Antonio Pérez de San Fernando. Del primer hierro fue el toro de la ceremonia, de nombre Presumido, negro listón, número 87, de 555 kilos de peso, con el que el de Linares no se acopló.
Su mayor triunfo en la plaza de Madrid tendría lugar el 22 de mayo de 1972. Este día le fueron concedidas las dos orejas y el rabo de Cigarrón, negro meano, número 21, con 566 kilos de peso, perteneciente al hierro de Atanasio Fernández. Dos trofeos más conseguiría en el otro toro de su lote, en una tarde que estuvo acompañado en el cartel por Andrés Vázquez y Curro Rivera.
Así irán pasando los años y, con ellos, largas temporadas en las que Sebastián Palomo Linares mantendrá su sitio de figura ganado a pulso, gracias a su valor a prueba de cornadas, pundonor, dominio y personalísimo estilo.
La primera retirada de los ruedos tuvo lugar en tierras americanas, concretamente en Bogotá, el 31 de enero de 1982, en una tarde en la que compartió cartel con José Cáceres y Curro Romero frente a tres toros de Vistahermosa y otros tantos de Pueblito Español, en la que consiguió cortar tres orejas.
Vuelve a los ruedos en el 83, de nuevo en tierras americanas, en la plaza de toros de Acho, en Lima, alternando junto a Manzanares y Paco Ojeda con toros de Marcos Núñez, saldándose su actuación con las dos orejas de uno de sus toros. En 1985 vuelve a retirarse de los ruedos, después de no estar afortunado en el ciclo isidril madrileño, para volver a reaparecer en 1994, temporada en la que toreó 19 corridas de toros en las que, para al año siguiente despedirse de la afición de Las Ventas con una corrida de Atanasio Fernández que lidió con Enrique Ponce y El Madrileño, a quien ese día dio la alternativa.

¡Ha muerto un torero!