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domingo, 27 de julio de 2014

¡suerte de capa donde no pasa el toro, trastear y correr los toros!


            ¡ SUERTES DE CAPA DONDE NO PASA EL TORO!
               

Por Giovanni Saavedra
    “El Zamurito”




Trastear y Correr los Toros
El objetivo de distraer traer o cambiar de posición al toro. Con el capote cogido con las dos manos firmemente, el torero se desplaza delante del toro, siguiendo una línea quebrada y andando  de espaldas, cambiando de esta manera la posición al toro en la plaza.

Abanicar el toro, consiste en correrlo, con el capote por delante,  el toro sigue al torero andando hacia atrás y flameando a un lado y a otro, la capa en zigzag, mientras que el torero sigue una trayectoria recta.
Mariposa consiste en llevar el capote por la espalda moviéndolo como la mariposa hace con sus alas. Muy bonito y también muy peligroso, es imprescindible gran precisión en los movimientos de la capa y su coordinación con el del toro.
Larga cambiada.  En la larga, el torero lanza la capa con una mano en toda su longitud al pase del toro Decía Fernando Gómez, Gallo, que,  el que no sabía torear con una mano era torero de plazas sin palco. Se utilizan también como recurso de remate de una serie de lances dados con las dos manos.
 Larga natural: cuando el toro sale por el lado donde el torero tiene el engaño

Larga por alto: cuando en el remate el torero se echa la capa al hombro. La natural suele ser por alto y por bajo; y la larga cambiada es por alto. La larga natural por alto, se denomina cordobesa, en honor a Lagartijo. Cuando el torero se lleva la capa a la cabeza se llama afarolada.

Portagayola: estos lances, también se practican cuando los toros están todavía en el estado de levantados, recién salidos de toriles, esperando de rodillas y se denomina recibir a portagayola. Es una larga cambiada por alto y de rodillas. El torero de rodillas espera al toro frente del toril con la capa extendida en abanico sobre el suelo. Cuando se produce el encuentro, el diestro levanta la capa y la extienden en el aire, la pasa de izquierda a derecha por sobre la cabeza, desviando hacia fuera la trayectoria del toro.
 

La Revolera: es una larga natural y por bajo en la que el torero despliega completamente el capote y lo pasa de una mano a otra haciéndole dar una vuelta completa a su alrededor, al tiempo que el toro sigue los vuelos del engaño y también gira.



Recortes: El recorte es un ardid para burlar al toro sin cambio de terreno. Posiblemente es una de las formas más antiguas de burlarse del embroque del toro
“Llámese así la que hace el diestro cuando cita al Toro á distancia proporcionada y saliendo en frente de su cabeza forma con él una especie de semicírculo á cuyo remate se reúne con el Toro en un mismo centro donde le dá un quiebro de cuerpo saliendo cada cual con distinto viaje. Esta Suerte se hace de dos modos; con el cuerpo solo o una capa terciada por debajo del brazo ó recibiendo al Toro con la misma capa suelta por detrás al tiempo del quiebro haciéndole una gallada ambos recortes son muy lucidos. Esta clase de suerte ya sea de cuerpo o galleo se ejecutara solo con las reses sencillas y boyantes aunque tengan muchas piernas pero se omitirá para con las que se ciñen ganan terreno y rematan en el bulto, con las revoltosas solo la ejecutarán los que sean muy ligeros en los centros porque como ellas tienen tanto selo por el engaño y se sostienen de firme sobre las piernas no dan lugar á que se mejore el diestro y solo con su agilidad natural puede sostener los galleos”.
Por lo tanto, el recorte es la suerte en la que el torero se junta con el toro en una misma posición, y cuando humilla el toro, el diestro le da el quiebro de cuerpo, saliendo cada uno por diferentes trayectorias. Cuando el quiebro no se hace con el cuerpo sólo, sino que se ayuda con engaño, entonces a esta suerte se denomina galleos.

Galleos: Los galleos se diferencian del recorte en que se hacen utilizando el capote o algún otro engaño mientras que el recorte se ejecuta a cuerpo limpio.

El Bufo, que consiste en ponerse la capa del modo natural ó bien al modo que las mujeres se ponen los chales, el torero se marcha hacia el toro como para un recorte y cuando se está en el centro se abren y agachan los brazos, hecho el quiebro se vuelven los brazos y la capa a su posición .
El torero coge la capa por detrás se va al toro describiendo una curva cuyo fin es el centro de la suerte y concluye como recorte. Con el capote recogido en la mano del lado que ha de presentarse primero al toro y cuando se llega al centro de los quiebros se le acerca para que humille en cuyo acto toma el diestro la salida y cambia el capote a la otra mano haciendo un quiebro de cintura con lo cual pasa humillado por su espalda y la cabezada la tira fuera. Se admiten también con un sombrero y con la montera.  En el momento de llegar al centro de la suerte, se retrasa algo el torero y tira el capote al hocico del toro pero quedándose con una de las puntas en la mano con lo cual humilla con prontitud en cuyo momento pasará por delante de la cabeza haciendo el.

La Chicuelina: Creada por Manuel Jiménez (Chicuelo). La Chicuelina es un lance por delante, y cuando el toro llega a la posición del torero, éste remata girando en dirección contraria a la de la trayectoria del toro. Es parecida a la suerte de la navarra y el Molinete



            SUERTES DE CAPA DONDE SÍ PASA EL TORO


La Verónica: Pepe-Hillo define la verónica como un lance donde el torero recibe rigurosamente al toro de frente con las dos manos y se remata sacando la capa por encima del hocico o por encima de su cabeza.
“Esta es la que se hace de cara al Toro, situándose el Diestro en la rectitud de su terreno. Es la más lucida, y segura que se ejecuta; y sus reglas son proporción de los Toros. El Franco, Boyante, Sencillo ó Claro que todo es uno, se debe dejar venir por su terreno, y cuando llegue a jurisdicción cargarle la Suerte y sacarla, y hasta este acto, parará el diestro los pies para lograr echarle cuantas suertes quiera, procurando siempre que cuide la res derecha y no atravesada. Si estos toros tienen muchas piernas deberá el diestro situarse a bastante distancia, a la suerte, porque siempre pueden rematarla, pero si carecen de ellas se han de citar sobre corto, de forma que rematen y hagan suerte; y si no, sucede muy de continuo que se quedan por falta de piernas antes de llegar al engaño, o en el centro, y entonces puede peligrar el diestro”.  En la actualidad el torero recibe de costado y resulta un lance bastante menos peligroso.
 Cuando el quiebro no se hace con el cuerpo sólo, sino que se ayuda con engaño, entonces a esta suerte se denomina galleos.


Galleos: Los galleos se diferencian del recorte en que se hacen utilizando el capote o algún otro engaño mientras que el recorte se ejecuta a cuerpo limpio.

El Bufo, que consiste en ponerse la capa del modo natural ó bien al modo que las mujeres se ponen los chales, el torero se marcha hacia el toro como para un recorte y cuando se está en el centro se abren y agachan los brazos, hecho el quiebro se vuelven los brazos y la capa a su posición .
El torero coge la capa por detrás se va al toro describiendo una curva cuyo fin es el centro de la suerte y concluye como recorte. Con el capote recogido en la mano del lado que ha de presentarse primero al toro y cuando se llega al centro de los quiebros se le acerca para que humille en cuyo acto toma el diestro la salida y cambia el capote a la otra mano haciendo un quiebro de cintura con lo cual pasa humillado por su espalda y la cabezada la tira fuera. Se admiten también con un sombrero y con la montera.  En el momento de llegar al centro de la suerte, se retrasa algo el torero y tira el capote al hocico del toro pero quedándose con una de las puntas en la mano con lo cual humilla con prontitud en cuyo momento pasará por delante de la cabeza haciendo el.

La Chicuelina: Creada por Manuel Jiménez (Chicuelo). La Chicuelina es un lance por delante, y cuando el toro llega a la posición del torero, éste remata girando en dirección contraria a la de la trayectoria del toro. Es parecida a la suerte de la navarra y el Molinete







              ¡SUERTES DE CAPA DONDE SÍ PASA EL TORO!

La Verónica: Pepe-Hillo define la verónica como un lance donde el torero recibe rigurosamente al toro de frente con las dos manos y se remata sacando la capa por encima del hocico o por encima de su cabeza.
“Esta es la que se hace de cara al Toro, situándose el Diestro en la rectitud de su terreno. Es la más lucida, y segura que se ejecuta; y sus reglas son proporción de los Toros. El Franco, Boyante, Sencillo ó Claro que todo es uno, se debe dejar venir por su terreno, y cuando llegue a jurisdicción cargarle la Suerte y sacarla, y hasta este acto, parará el diestro los pies para lograr echarle cuantas suertes quiera, procurando siempre que cuide la res derecha y no atravesada. Si estos toros tienen muchas piernas deberá el diestro situarse a bastante distancia, a la suerte, porque siempre pueden rematarla, pero si carecen de ellas se han de citar sobre corto, de forma que rematen y hagan suerte; y si no, sucede muy de continuo que se quedan por falta de piernas antes de llegar al engaño, o en el centro, y entonces puede peligrar el diestro”.  En la actualidad el torero recibe de costado y resulta un lance bastante menos peligroso.

La media Verónica: Es una verónica a media ejecución, es decir, comienza como una verónica y el torero remata ciñéndose el engaño al cuerpo. Se emplea en los quites y para cambiar al toro de sitio.

La Navarra: La navarra es una variante de la verónica que Pepe-Hillo la describe así en su Tauromaquia.
“Esta se hace situándose el diestro en la rectitud del terreno que ocupa el Toro: y luego que embiste se le va tendiendo la suerte y cuando ya entra en jurisdicción, y está bien humillado, le arranca la capa por bajo, y con ella dá una vuelta sobre los pies, volviendo á quedar de cara con el Toro. Esta Suerte deberá ejecutarse solo con los Toros boyantes y cuando todavía tengan piernas; pues en otras circunstancias es muy peligrosa”  Por lo tanto, en la navarra el torero ejecuta el lance de frente, con las manos muy bajas y en el centro saca la capa por debajo del hocico. No es una suerte recomendable con lo toros que ganan terreno ni con los de sentido.
Es una suerte muy alegre y movida pero ya no habitual en la actualidad.







Delantales: Se atribuye su creación a Joselito el Gallo. La diferencia con la verónica es la forma de sujetar el capote. En los delantales, se recibe el toro a pies juntos, tomando la capa con las manos vueltas hacia el cuerpo, quedando como si fuera un delantal, toreando con el en vez de las manos. En este lance la capa queda más ceñida al cuerpo que en la verónica, donde el capote se coge con las manos hacia delante. Se suele utilizar para dejar el toro en posición para el caballo.

El Farol:   El farol es una variantes de la verónica, realizada como remate de la verónica. Guerrita nos explica esta suerte de la siguiente manera:
"Se ejecuta en su primera parte como la de la verónica, pero en el momento de sacar el capote de la cara del toro se hace un movimiento como si se fuera a colocar sobre los hombros, dando con él una vuelta en derredor de la cabeza del diestro, y volviendo a su primitiva posición si ha de repetirla, o dejando sobre los hombros si quiere terminar la suerte galleando”.
Esta suerte se le atribuye a Don Manuel Domínguez, que en Madrid el 13 de mayo de 1.855 toreó triunfando con este nuevo lance

Gaoneras: Esta suerte recibe su nombre del gran torero mexicano Rodolfo Gaona. El invento puede ser del famoso banderillero español Saturnino Frutos ¨Ojitos¨, pero fue Gaona quien la puso en práctica en España y en México.
Ortiz y Ramos nos explica el lance de la Gaonera en su obre Arte de ver los toros:
"Colocado el capote a la espalda, previo medio farol, se le presenta todo el vuelo al toro por un lado, hallándose el animal frente a él, se le carga la suerte cuando llega a la jurisdicción, y así que remata fuera se da media vuelta y de nuevo se le presenta el capote por el otro lado, repitiendo el lance tantas veces como el diestro considere oportunas”.

Es un lance de valientes, de mucho lucimiento y gallardía. El cuerpo del torero no se esconde tras el capote y el toro derrota al costado del torero. Se suele rematar soltado una de las puntas del capote mediante un recorte u un lance al costado.


 SUERTES DE CAPA DONDE NO PASA EL TORO
Hay dos variantes.

Gaonera por delante: el diestro recibe al toro de frente con los pies juntos

Gaonera por detrás: el torero presenta su cuerpo al toro dándole la espalda, manteniendo el capote por delante de él.

A la limón: A la limón es un lance que casi ya no se ve; en la actualidad es típico de las capeas para los turistas. En tiempos se llamó el lance de los hermanos: los Gallos, los Bienvenidas lo practicaron cuando coincidía. La practicaron también el Chiclanero y Cuchares; Guerrita y Lagartijo; guerrita y Mazzantini. Era una suerte lucida y de poco riesgo.

sábado, 5 de julio de 2014

LOS TERCIOS DE LA LIDIA DE UNA CORRIDA DE TOROS...


 LOS TERCIOS DE LA LIDIA DE UNA CORRIDA




Por: Giovanni Saavedra
         “El Zamurito”

La lidia de un toro en una corrida de toros se divide en tres tercios: el tercio de varas, el tercio de banderillas y el tercio de muerte, o, suerte suprema.





PRIMER TERCIO:

Una vez realizado el saludo con el capote, el presidente del festejo enseña su pañuelo blanco. Mediante este acto indica el inicio del tercio de varas, el primero de los tres.
En el tercio de varas se pica al toro. Para ello el picador utiliza una vara de madera. En su extremo se coloca la puya, la cual le va a ayudar a picar al toro. La puya se coloca al extremo de la vara y tiene forma de pirámide triangular, con 29mm. de alto y 20 de base de cada triángulo. Una cruceta evita que la puya entre más allá de lo debido. La longitud de la puya en caso de las novilladas disminuye hasta la mitad por aquello de la edad del astado.
El picador a parte de la puya, tiene otra serie de artilugios. Uno de ellos es la gregoriana, es la pieza de metal que lleva en la pierna para que el toro no se la aplaste en su embestida hacia el caballo. El sombrero que llevan se llama castoreño y lleva un adorno que se llama moña. El último picador del festejo se quita el castoreño y saluda al presidente después del primer tercio en señal de saludo por todos sus compañeros actuantes en el festejo.
Afortunadamente, hoy en día, los caballos de picar llevan protección para evitar que los cuernos del toro lo destrocen. La protección se llama peto y cubre todo el cuerpo de caballo. En las patas lleva otra protección del mismo tejido: los manguitos. El caballo lleva los ojos vendados para evitar la huida cuando se arranca el toro.
Las entradas que el toro hace al caballo dependen de la categoría de la plaza. En las plazas de primera categoría se exige un mínimo de dos puyazos. Por otro lado en plazas de segunda o tercera categoría es necesario, tan sólo, un puyazo. La duración de cada encuentro entre toro y caballo depende del criterio del torero, bajo supervisión del presidente del festejo.
* El 15 de abril de 1.959, El Ministerio de la Gobernación dicta una Orden por la cual señala que hay que pintar en los ruedos dos rayas concéntricas para delimitar el sitio del toro, y la colocación del caballo de picar en la suerte de varas.




SEGUNDO TERCIO

Como sucede con el primer tercio se da paso con el pañuelo blanco que el presidente saca desde el palco presidencial. Así se pone fin al tercio de varas y así comienza el segundo tercio de la lidia, el tercio de banderillas.
En este caso los subalternos juegan un papel muy importante en la colocación de las banderillas. Las banderillas sirven para ver por qué pitón embiste mejor el toro, de ahí que se vayan alternando al entrar. Dos subalternos banderillean al toro, dividiéndose las entradas. El primero o segundo de la cuadrilla pone dos pares de banderillas a uno de los dos toros del torero, mientras que, el tercero de la cuadrilla pone un par de banderillas a cada todo.
El mínimo de banderillas a clavar es de cuatro, siendo seis el máximo permitido. Atendiendo al reglamento, pero en algunos casos, y sobre todo cuando es el propio matador el que realiza este tercio durante la lidia de su toro, el presidente permite que éste coloque cuatro pares de banderillas.
Es muy frecuente que varios toreros banderilleros compartan cartel y coloquen banderillas conjuntamente a sus toros.








La Suerte Suprema
 La muerte del toro en el ruedo es la culminación de una obra, como toda vida, termina en la muerte, la única certeza que tenemos siempre. Igual mueren otros animales para alimentar al hombre, y son tratados mucho peor que los toros de lidia. Llegan al matadero en un camión de mucho menos capacidad, asfixiándose, uno encima de otro y no los matan higiénicamente, sino en auténtico desangre. ¿Eso si es cruel, o no? En el ruedo, el toro muere peleando por su vida, y cumpliendo con su objetivo, que es el ser lidiado. Si se crían gallinas para hacer caldos, igual se crían toros para ser lidiados.

Lo anterior es muy importante, pues la raza del toro de lidia existe porque hay corridas, si no las hubiera sería una especie extinta. Según Carlos Yánez, matador ecuatoriano, “no existe ningún interés económico o comercial para su conservación y ni una sola asociación “Animalista” o “Ecologista” en el mundo que se haya interesado en criar toros de lidia y proteger de esta forma su especie”. Solamente los ganaderos vinculados con la fiesta brava se han preocupado de su cuidado y crianza siendo así los verdaderos ecologistas. Además, gracias a ellos el toro está en equilibrio ambiental en su entorno, lo que importa en el mundo animal no son los individuos, sino la especie, esa es una de las tantas diferencias que hay entre animales y hombres, y la especie del toro bravo va en ascenso cada vez más.